Isidro, el primer madrileño

Hoy ha sido fiesta en Madrid. San Isidro, su patrón. Es una de las fiestas más castizas de la capital, a la par con las de “la Paloma”. ChulaposPodemos ver chulapos y manolas por doquier. También es de las más arraigadas por la tradición. Si no basta contemplar algunos cuadros de Goya como la Romería de San Isidro y, por supuesto, la Pradera de San Isidro, donde aún se reúne la gente para celebrar esta festividad, aunque con un ambiente menos bucólico.

Imagen

Sobre la vida y milagros del santo se ha escrito mucho. Era un humilde labrador que trabajó en Madrid para los Vargas, una de las familias más importantes de la época en la villa. San Isidro01También trabajó de pocero, extrayendo aguas de ríos subterráneos tan abundantes por aquel entonces y que ya en la Edad Media daban fama a la calidad del agua de Madrid. Se cuenta que era hombre devoto y que hizo varios milagros.

Su importancia definitiva vino con la beatificación en 1619, consagrándose como patrón de Madrid y fijándose su festividad el 15 de mayo. Además, en 1622 se celebró su canonización en una gran celebración presidida por el rey Felipe IV en la Plaza Mayor.

Iglesia de San Andrés actualmente

Pero el aspecto que no es tan conocido es el nacimiento de la devoción. Murió en Madrid en el siglo XII y durante muchos años permaneció enterrado en el cementerio de la iglesia de San Andrés. El recuerdo de su figura y el rumor de sus milagros tal vez quedara en las mentes de los lugareños y se magnificara con el paso de las generaciones.

En cualquier caso, en los albores del siglo XIII los sucesos sobrenaturales en torno a la vida de Isidro se extienden en la villa de Madrid. Son tiempos difíciles. Unos años atrás, en 1195, los cristianos habían sufrido un duro revés al caer derrotados en la batalla de Alarcos. Los almohades, musulmanes que han extendido su poder desde el norte de África, dominan Al-Ándalus y amenazan con conquistar el resto de la Península, empezando por Toledo y, consecuentemente, Madrid.

La crisis económica en Castilla también pasa factura, las cosechas han visto tiempos mejores, los precios se encarecen y los impuestos aumentan ante la necesidad de recuperar el reino y prepararse para una nueva guerra. En estos tiempos duros la fe gana adeptos para poder soportar las cargas de la oscura realidad y es necesaria la aparición de nuevas devociones donde depositar las esperanzas perdidas.

Batalla de Las Navas de Tolosa

Las treguas con los almohades se quebraron y el enfrentamiento armado era cuestión de tiempo. Finalmente sería el 16 de julio de 1212, en la famosa batalla de las Navas de Tolosa donde los ejércitos cristianos de Castilla, Aragón y Navarra vencieron a los musulmanes.

Esta historia tuvo su importancia en Madrid pues un contingente de milicianos de la villa acudió a luchar con el ejército de su rey Alfonso VIII de Castilla. De ahí que volvamos sobre la historia de Isidro pues, en vísperas de la partida de los madrileños a la batalla, se decidió exhumar el cuerpo del humilde labrador que tanto había dado que hablar.

Bien es cierto que el año anterior, 1211, había sido prolífico en cuanto a lluvias se refiere, obligando a remover las tierras del cementerio de San Andrés. Ya en 1212, semanas antes de la exhumación, un fuerte diluvio que se prolongó varias horas hizo que el arroyuelo que había junto a la iglesia y descendía hasta el arroyo de San Pedro (actual calle de Segovia) se desbordase, enfangando el camposanto, hundiendo lápidas y aflorando vestigios de tumbas y algún que otro hueso o cráneo.

San Isidro

Restos de San Isidro

Con lo cual la ocasión era propicia para reparar el desastrado cementerio y recuperar los restos de su célebre morador, los cuales resultaron aparecer incorruptos. En ese momento nace la leyenda de Isidro, el cual protegerá a los soldados madrileños en la batalla y será a quien brinden la victoria a su regreso.

No sé si realmente el cuerpo apareció incorrupto o en estado de descomposición, si aquel hombre hizo milagros o no, pero creo que resulta hermoso que en Madrid tengamos como patrón a un hombre humilde, que trabajó esta tierra para que algunos pudieran comer, extrajo agua de sus entrañas para que muchos pudieran beber, y dejó una huella que provocó tiempo después de su muerte que fuera recordado y, esos días especialmente difíciles, la gente depositara sus esperanzas en él. De eso hace 8 siglos y durante tantas generaciones los madrileños han salido a la calle dejando a un lado los problemas cotidianos y han bebido, comido, reído y disfrutado ese día, año tras año. Y aunque ya casi nadie recuerde quien fue, su nombre se sigue recordando y cada 15 de mayo en Madrid será San Isidro.cartel-san-isidro

Pradera San Isidro (detalle)

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About Jorge Fernández-Alva

Historiador de Arte.
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2 Responses to Isidro, el primer madrileño

  1. Aquileana says:

    Magistral post, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, existe un barrio suburbano muy distinguido llamado San Isidro. Evidentemente, están emparentados…
    Gracias por compartir. Muy buen blog, saludos, Aquileana 🙂

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