Un pedazo de Egipto en Madrid

A escasos 100 metros de la Plaza de España se encuentra la montaña del Príncipe Pío. Este enclave privilegiado de Madrid, donde se llegó a proyectar la construcción del Palacio Real tras el incendio del Alcázar o tuvieron lugar los célebre fusilamientos del 3 de mayo, alberga desde 1972 un templo egipcio: el templo de Debod.

Aunque su popularidad ha crecido en los últimos años aún no es suficientemente conocido, incluso entre los propios madrileños. Ciertamente, es de agradecer que no sea un foco turístico masificado pues es un lugar ideal para relajarse en cualquier época del año y cualquier momento del día. Un oasis en la jungla de asfalto.

Templo Debod (noche)

Su construcción se data hacia el año 200 a.C., durante la época ptolemaica y bajo el reinado del faraón Abdijalami. Situado al suroeste de Filé y norte de Dendera, carece de la magnificencia de los grandes templos del Imperio Nuevo. Tras permanecer medio siglo sepultado bajo el agua la mayor parte del año, tras la construcción de la presa de Asuán quedaría condenado perpetuamente. El gobierno español conseguiría su adquisición y fue trasportado piedra a piedra en barco hasta Valencia y de allí por carretera a Madrid.

Templo Debod (emplazamiento)

He leído diversos artículos sobre los dioses a quien está dedicado el templo, pero sin ser mi intención profundizar en el tema, quisiera tomar la licencia para mencionar la interpretación que más recuerdo por ser la primera que estudié. Según parece y observando los relieves del interior el templo estaría dedicado a los dioses Amon e Isis, principalmente. La diosa egipcia es más familiar en nuestra cultura, pues sería adoptada por el mundo grecorromano, siendo identificada en ocasiones con otra divinidad romana de origen oriental, Cibeles, tan “madrileña” por otra parte. Y, por supuesto, su culto se extendió muy pronto por Hispania a través del Mediterráneo, encontrando templos y estatuas desde Tarragona y Sagunto hasta Bolonia y Cádiz. Posteriormente, incluso, existe una clara influencia conceptual con la Virgen María.

Por otro lado, Amón siempre me resultó más complejo y esotérico. Aunque será asociado en el panteón clásico con Zeus y Júpiter, su evolución es bien distinta a los mitos grecolatinos. Amón fue en su origen una deidad misteriosa, oculta, asociada al aire. Con el paso de los siglos su culto adquirió una importancia creciente, eclipsando a otros dioses y asociándose con Ra, ancestral divinidad que convertía la fusión “Amón- Ra” en el dios supremo.

La caída de la dinastía ptolemaica (27 a.C.) marcó la decadencia del antiguo Egipto. Los templos se abandonaron, las tumbas fueron enterradas por la arena y la gloriosa civilización egipcia fue cayendo en un olvido de casi 2000 años. Los dioses se vieron obligados a exiliarse, buscando su lugar entre las estrellas. Pero, casualmente, el último templo de Amón y el más humilde, ha venido a parar a Madrid y, sin saberlo, quienes lo visitan han resucitado su culto y nuevamente Amón se manifiesta en su forma primigenia cuando sopla esa brisa que nos concede una tregua en el verano madrileño o se deja ver en el agua del estanque enmarcado entre los pilonos, antes de ceder al crepúsculo y regalarnos el mejor atardecer que se puede ver en Madrid.

Imagen 058

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About Jorge Fernández-Alva

Historiador de Arte.
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6 Responses to Un pedazo de Egipto en Madrid

  1. Excelente entrada.
    Me encantaron las fotografías.
    Besote y fuerte abrazo. 🙂

  2. Hola Jorge,
    hace un año aproximadamente visité Madrid y una de las primeras cosas que hice fue entrar en el Templo Debod. ¡Es increíble que en una ciudad europea se tenga una templo tan maravilloso como este! Además, la exposición y audiovisual explicativa del mismo está muy bien logrado. Hay que promocionarlo (como has hecho tú) para que la gente lo conozca pues no todos los que acuden a la ciudad para visitarla saben que existe.
    Un saludo.

  3. alpuymuz says:

    Muy interesante la entrada y con hermosas ilustraciones. Amón sobre tus jugosas notas retiene una peculiaridad en la historia general y de las religiones: dado un momento fue el dios mayor de una religiín politeista, pero que también fue el primero que cayó -creo- ante el primero de los monoteistas, Atón… Akenatón y Nefertitis en medio, para ser pronto todo otra vez alterado, repuesto.
    Un precioso templo que he tenido el placer de conocer. Felicidades. Un abrazo, JF.

  4. b. says:

    Recuerdos…

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